Compartí mis Obras Maestras en Facebook:

Mostrando entradas con la etiqueta facebook. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta facebook. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de marzo de 2010

Se los advierto...

Hace unos años, fui orgulloso miembro de una coalición de resistencia: "Yo NO quiero un celular". El lenguaje SMS (letras amputadas, castraciones discursivas y epidemias de atrocidades ortográficas) nos daba ganas de vomitar todos los órganos, y la sola idea de estar conectado las 24 horas del día para cualquier pelotudo nos pueda ubicar, era lisa y llanamente una patada de canto en las bolas.
Nuestros ideales eran nobles, y nuestro objetivo sencillo: mantener al mínimo el nivel de alienación.
Pero fuimos abatidos uno a uno. Solo unos pocos resisten, como esos soldados japoneses que desconociendo el final de la Segunda Guerra Mundial, permanecieron ocultos en la selva por décadas. Son héroes olvidados, y han pagado un alto precio por defender una causa perdida: ya no tienen amigos y cogen a duras penas.

Y como la historia siempre se repite, hace unos meses me abrí un perfil en Facebook. Hoy, quien no tiene un perfil, es un paria al que todos miran como si fuese un sociópata.

El mundo del Facebook se divide en dos grandes grupos:
El primero es el grupo de individuos al que les parece antinatural y pelotudo enterarse que alguien a quien no ve hace 8 años, sea miembro de "Yo también tengo el vicio de rascarme el culo y olerme la uña", o que un compañero de la primaria averiguó que si fuese una empanada, seria una de humita.
En el segundo grupo, se encuentran los galanes de Internet, las cuarentonas solteras, y las personas que no tienen una vida ni nada que hacer.
Yo pertenezco al primer grupo, y como es de esperar, siento un desprecio escandaloso por cualquiera que pertenezca al segundo.

Que clase de clase de ganso siniestro piensa que enviar una invitación de mate en Facebook es una buena idea? Que variedad de parásito de oficina estatal juega a "guerra de pandillas"? Que tipo de retardada se hace fan de "Soy re puta y no me importa. Aguante el boliche y el topi" (sic)

En estos días, el idiota más de moda es el creador de grupos. Utilizar la inteligencia sobre la fuerza bruta, es lo que separa a los seres humanos de los primates y de los técnicos de Speedy. Entonces, no es descabellado interpretar que alguien que cree que juntando 1.000.000 de tarados va a lograr que EE.UU. se retire de Irak, tiene un racimo de soretes en la cabeza (EE.UU. no retira las tropas porque recién son 844.000 miembros).


Otro personaje que me genera un tsunami de violencia, es el etiquetador. Este pobre infeliz etiqueta a todos sus contactos, para que estos mediante el engaño, lleguen a sus publicaciones. Gracias a este método paupérrimo y patético, uno queda asociado involuntariamente a una postal que dice: "Dime cual es mi mejor cualidad", al recital de una banda mugrienta, a un poema grasoso, o a una foto de primito recién nacido del cuñado de un vecino.
Cuantos golpes hay que darse en la cabeza de chiquito para pensar que esto es normal?

Uno menos nocivo, pero igual de exasperante, es el que cree que al igual que el, todos viven pendientes del Facebook, y se asombra con el hecho de que te hayas ido de vacaciones a Brasil y no hayas subido fotos, que no te hayas enterado que tu ex novia de hace 11 años cambió su situación sentimental a "me comería una chota ya mismo", o que no hayas revisado las 1893 fotos de su última fiesta de disfraces.

Sin embargo, hay un espécimen que directamente me produce ganas de volarme la tapa de los huevos de un corchazo: El galán. Este imbécil carente de personalidad y carisma, es un perdedor patológico que en su puta vida tocó una teta sin tener que abonar por ello. Sucede que un buen día, este personaje descubre Facebook. El lugar esta lleno de treintañeras solteras y desesperadas, y cualquiera puede hacerse el seductor sin tener que dar la cara para ello. Entonces se produce el milagro de la metamorfosis, pero a la inversa: muere una frágil mariposa y nace un gusano.
El bobo en cuestión se desvive intentando convencer a todos de que Facebook cambió su vida, que ahora levanta mujeres en pala, que las minas ponen toda la información necesaria en su perfil, que ahora es más fácil, que están todas regaladas, que ya se entubó a varias docenas de gatos de Playboy. Por supuesto, la mentira se desmorona cuando uno finalmente conoce a una de sus "presas" y descubre que es el eslabón perdido entre un ser humano y un Tamagotchi.
En realidad, hay una explicación mucho mas primitiva para explicar el porque de la existencia de estos tarados:

La tienen chiquitita

Si, como leen. La tienen chiquita y ni siquiera tienen la decencia de ser millonarios. A ver si nos entendemos, si la tenés chiquita, lo mínimo que tenes que hacer es comprarte una de esas 4x4 que consumen un barril de petróleo por kilómetro, y pasear por todos lados con la música a niveles que desafíen las leyes de la física.
En los años 90' los pobres tipos que no podían acceder a estos vehículos se compraban televisores gigantes, en el año 2000 adoptaban como mascota dos o tres Rottweillers asesinos. Hoy se abren una cuenta en Facebook.
Si la tenés diminuta y sos pobre, tenés que tener la decencia de hacerte puto o matarte, y no joder al prójimo ni en Facebook ni en ningún lado. Es asi.

Ustedes se preguntarán porque aún conservo mi perfil en Facebook, y la respuesta en sencilla: Hay un reducido grupo de personas que si me interesa.
Facebook es un espejo de la vida real, en donde hay un pequeño grupo de amigos y familiares que realmente te importan, un puñado aún más reducido de gente interesante perdida por ahí, y una tonelada de pelotudos (potenciados, gracias al anonimato) que solo sirve para estorbar.

En fin, me fui por las ramas. Lo que les queria advertir, es que al próximo que me etiquete en una foto haciendo el ridículo, lo mato a chancletazos con mis propias manos.

jueves, 29 de octubre de 2009

Bienvenidos al Futuro

Cuando yo tenia 15 años, a mediados de los 90', practicábamos con algunos amigos un ritual hermoso. Juntábamos toda la semana plata que nos daban nuestros viejos para viajar y nos ibamos el sábado a Parque Rivadavia a comprar cd's. Si encontrabamos algún inédito, lo comprabamos entre todos y después nos sacabamos los ojos para ser el primero en escucharlo.
Era el mejor momento de la semana, lejos.
En el Parque había unos 20 puestos de cd's, cada uno con unos 250 cds promedio.... 5.000 cds.
A guita de hoy, todo el Parque Rivadavia eran 300 gigas de mp3.

Hoy, tengo en mi haber más de 1000 gigas de música, algo asi como tres Parques Rivadavias completos. Discografías completas que fui bajando del Napster, AudioGalaxy, Emule y Taringa -según fueron pasando los años- que me costaron absolutamente nada. Cero pesos. Algunos discos ni siquiera los escuché aún. Me tomaría aproximadamente 695 dias (sin parar) escucharlos todos sin repetir ninguno.

Para las personas que tienen menos de 20 años, esto es natural. Siempre fue asi. Ellos nunca rompieron el celofán de un disco original, ni olieron el perfume a librito nuevo, ni se sentaron a leer una letra, ni saben quién es el autor de cada tema, y desconocen a quienes agradecen los músicos. Nunca tuvieron que rebobinar un casette con una birome para ahorrar pilas en el walkman, ni tuvieron que tapar los agujeritos de un casette con cinta scotch para hacerlo virgen...

Nos estamos quedando sin rituales.

Miren... Hagan memoria y elijan un cuento clásico. Ahora agreguen a la historia un teléfono celular. La trama hace agua por todos lados, no? Lógico, la gran mayoría de las historias clásicas tienen lugar gracias al desencuentro, la distancia y la imposibilidad de comunicarse.
Con un celular en mano, Caperucita hubiese mandado un mensaje a la abuela avisando que el lobo estaba yendo a buscarla:

"abu esta yendo lobo. cerra todo tkm bso"

Julieta le hubiese dicho a Romeo "bicho, no te asustes que me voy a hacer la muerta". Penélope no hubiese esperado toda su vida el retorno de su amado. La Bruja de Blancanieves se hubiese limitado a mandar "La más linda" al 2020. Hansel y Gretel habrían regresado facilmente a su casa con un Iphone con GPS. El emperador se hubiese sacado una foto de 3.2 megapixels con su celular y se hubiese notado que su traje efectivamente no era de hilos de oro.
Lo mismo pasa con las películas. En los últimos años las tramas de las peliculas de terror siempre trascurren en alejadas montañas, o en el medio del campo, donde no hay señal.
Ya nadie tiene que correr como loco para detener un tren a último minuto y recuperar a su amor...

Nos estamos quedando sin historias.

Hace un rato me junté a almorzar con un colega que hace bastante no veo. Es el perfecto cliché del pibe de sistemas: gordito, anteojos, prolijo, tímido e introvertido. Buen tipo.
Por supuesto, nos pusimos a charlar sobre tecnología. Yo desde una postura más bien nostálgica, y él desde la vereda de enfrente, es decir, con una absoluta idealización por todo lo que contiene un chip.

-Sabes que pasa Diego? si no hubiese sido por todo esto, jamás hubiese conocido a mi novia. La flaca no me registraba.
-
Pero no entiendo gordo, que hiciste? te la ganaste con mensajitos de texto?
-No, boludo, nada que ver. Primero la agregué al facebook. El facebook es maravilloso! En 20 minutos podés conocer datos que antes te llevaban meses. Si está soltera, que música escucha, si tiene papá, mamá, hermanos, y un millón de datos increíbles.
-Y sabiendo esos datos, te la enganchaste? Dale gordo!
-Con eso solo no, lógico. También le empecé a monitorear las búsquedas de Google.
-Eh!? Para que!?
-Vos me lo preguntás? Me extraña! La gente hoy recurre a Google como hace 500 años recurrían a brujas, chamanes, oráculos... Conociendo las busquedas de una persona, conocés sus miedos, sus anhelos, sus perversiones, sus sueños. El resto es pan comido.
Sabiendo las cosas que yo sabía, en una semana eramos almas gemelas!

Rebobiné un poco -con una birome por supuesto- y pensé en mis propias búsquedas en Google. El gordo tenía razón.
De pronto, el gordito que yo conocía había desaparecido, y tenia enfrente a un desconocido. Un gordo asqueroso y vouyerista.

-Mirá, mirá, no es divina? -dijo mientras me mostraba una foto de la novia.

La flaca no era fea, tampoco linda. Lo miré a él. Hice cuentas. No me cerraba. Volvi a mirar la foto. Lo miré a él. Definitivamente hubo robo.

-Gordo, te carteaste...
-Viste? viste? -me dijo excitado- esta buenísima. Soy un capo!
-Mirá, esta es mi novia, fijate... -dije mientras le mostraba la foto de mi novia en el celular.

Tuve que tirarme de palomita para atajar la mandibula del gordo, porque si daba contra la mesa la partía.

-Co..co..como la conociste? De donde la sacaste? Hace cuanto? Es hermosa!
-Salgo hace poquito. Es una mina de 10. La conocí por una amiga en común. Nos cruzamos en un cumpleaños y ya entrados en baile y cervezas, la perseguí cuando fue al baño, y antes de que pudiese entrar, le robé un beso en el pasillo. Asi la conocí.
-Nah! Y si te daba vuelta la cara de un tortazo?
-Son riesgos que todavia estoy dispuesto a correr, "capo".
-Jaja! Sos un dinosaurio Diego, sos un dinosaurio...

Nos estamos quedando sin magia.

Amo la tecnología, no me malinterpreten. Pero empiezo a sospechar que la muy puta se está vengando. Nosotros le quitamos el valor a todo lo digitalizable. Ahora la tecnología le está quitando el valor a todo lo humano.
"Yo soy yo y mi circunstancia" no va más.
Ahora es: "Yo soy yo y mis búsquedas en Google".
Una verdadera cagada.

Bienvenidos al futuro.





Nota al pie: Este texto está inspirado en el cuento "El movil de Hansel y Gretel" de Hernán Casciari. Cuento con la aprobación de Hernán. Todos los hechos relatados son verídicos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Jerarquías

Yo ya no entiendo más nada.
Como puede ser que alguien que usa fotolog, tenga el descaro de escribirme ofendido, porque considera que El Manual de las Mujeres es "una ofensa para todo el género femenino"?
Es un atentado a la decencia. Adonde quedó el respeto por los mayores?

Nadie que tenga un fotolog puede reclamarle nada a alguien que tiene un blog.


Facebook > Fotolog
Blog > Facebook

Está clarísimo.
Me parece que hay jerarquías que nadie en su sano juicio se atrevería a discutir:

Coca Cola > Pepsi
McDonalds > Burger King
Tetas de silicona King Size > Tetas naturales Standart
Películas con "mortal" en el título > Películas con "papá" en el título
Cuarto de Libra con Queso > Pete sin ojitos
Mierda > Los Piojos/Callejeros/etc.
Billetera muy cargada > Calzoncillo muy cargado
Vómito de chorizo y vino tinto > Novela de Pablo Echarri
Rockera drogona británica > Rockera drogona nacional
Morgue Calefaccionada > Fosa de petigorda
Entel > Movistar
Hombres > Mujeres
Yo > Resto de la Humanidad


Me llama poderosamente la atención que aún no haya legislación al respecto.

Acepto sugerencias para ampliar la lista.